Nos han convencido de que no podemos pasar mucho tiempo sin comer. Entonces, antes de sentir siquiera una mínima sensación de vacío en el estómago, corremos al kiosco o a nuestra propia alacena a conseguir una ingesta mínima que nos permita sobrevivir por las siguientes 2 horas de ayuno.

Pero la realidad es que podemos estar bastante más de 2 horas sin comer. El cuerpo del ser humano está preparado para reservar en momentos de excesos y utilizar esa reserva en momentos de escasez. Así funcionamos. El problema es que tenemos muchísimos momentos de exceso y no permitimos ni siquiera pasar un rato de escasez. 

Incluso, no hay temor al exceso. Podemos hacer grandes comilonas y las festejamos, pero pasar unas pocas horas sin comida nos parece insostenible.

Entonces, lo primero que les quiero decir es que NO es necesario comer cada dos horas. Porque si no comemos, tenemos reservas y las vamos a utilizar, por suerte. Para eso están. 

En segundo lugar, el hambre no es malo. Nos conecta con la comida de otra forma. Si tengo hambre voy a saciarme con alimentos. Cuando como cada 2 horas, no tengo hambre. Por eso, empiezo a buscar “algo rico”. Si como a cada rato, no se me ocurre comer una zanahoria o un huevo. Quiero un turrón. Eso no es hambre. Y si no es hambre, no es comida lo que me va a saciar.

¿Qué pasa si pasan varias horas sin comer?

  • Logramos disminuir los niveles de glucosa y a partir de ahí las reservas de glucógeno. Y si tenemos tiempo y suerte, agotadas esas reservas, vamos a terminar usando la grasa como fuente de combustible (pero ojo, para eso necesitamos varias horas).
  • Tenemos hambre real. Por eso, buscaremos alimentos reales para saciarnos.
  • Si afloran otras emociones (aburrimiento, enojo, bronca, angustia) tendremos que resolverlas sin usar comida. Primero reconocer la emoción, luego trabajar en ella, sin interponer comida.
  • Dejamos de comer porque alguien nos ofrece o nos aconseja y nos permitimos escuchar nuestra propia necesidad.

Por eso, siempre priorizá calidad. No importa si pasa mucho tiempo. Lo importante es que elijas buena calidad de alimento. Si no tenes un alimento real a mano, NO comas. No corras al kiosco porque es la hora, no calmes aburrimiento con comida, no comas porque sí. Comé cuando realmente tengas hambre. Entonces, si. Vas a tener hambre y vas a saborear mucho mejor la comida. Calmá esa sensación con nutrientes. Comé alimentos reales: un huevo, un vegetal, una fruta, frutas secas. Si no queres eso, no es hambre.

14 de octubre de 2020

0 respuestas sobre "Es más importante qué comes que cuando lo haces"

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