Modificar hábitos alimentarios no es fácil. Incluso a veces se consigue por un tiempo y luego se vuelve a las viejas malas costumbres. ¿Porqué es tan difícil sostener los cambios?

Sin dudas hay muchas respuestas y análisis hechos y por hacer. Pero hoy quiero hablar de esto, la concepción “SER, HACER, TENER”. Cuanto más integramos los tres aspectos, sin dudas, tendremos más éxito.

Muchas veces nos quedamos en el primer nivel, que sería TENER. Y como sólo nos preocupa ese aspecto, no importa cómo lo logramos. Nuestro objetivo es tener un cuerpo de determinada forma o tener un X peso. Así que “todo vale”: pastillas, dietas espantosas, sacrificios extremos, ideas locas. Todo se resume a TENER ese cuerpo y ya. Se imaginaran como resulta esto, no? Quizá se logra bajar de peso. Pero no se cambian hábitos y lo que es peor, no se cuida la salud. Al contrario, puede tener un costo muy alto.

Hay un paso más que muchos se atreven a dar que es, no quedarse sólo con el TENER sino ocuparse de HACER cosas correctas para llegar a ese objetivo. Entonces se asesoran, cocinan diferente, compran alimentos reales, hacen ejercicios. Y este paso dado es genial y sin dudas producirá muy buenos resultados y sin daños a la salud. Aún así, no siempre perduran en el tiempo. ¿Por qué? Porque no se modificó el SER, que serían los pensamientos y las emociones que se encuentran detrás.

Si cuando te estás ocupando de comer mejor, seguis pensando cosas como: “cuando llegue a tal meta voy a comer una hamburguesa con papas”, o “me merezco comer un helado”, o “no puedo privar a mi familia de las tortas porque yo estoy a dieta”, no has trabajado para modificar el SER. Seguís creyendo que esos alimentos que ahora evitas son un premio. Los seguís deseando. Y mientras no bajes del altar a estos alimentos que son sabrosos pero tienen muchas otras desventajas, seguirás adorandolos.

Cambiar de hábitos es mudarse. Así que ocupate de cambiar realmente tu forma de comer y de “decorar” el nuevo lugar donde estas. Enamórate de tu nueva versión, de tal forma que no desees volver a la anterior. Y dale la verdadera dimensión que tiene aquella golosina que tanto te gusta: es rica pero te hace mal, te aleja de tu objetivo, te lastima, ¿ves que no es tan interesante?

Si te enfocas en HACER y en SER, te aseguro que vas a TENER ese cuerpo que queres y lo vas a sostener en el tiempo. Porque el cambio será radical y completo.

Preguntate dónde estas parado y qué te falta trabajar de estas 3 esferas, ¿lo sabés?

14 de octubre de 2020

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